Los Calibrachoa son muy apreciados por su abundante floración similar a pequeñas petunias. Bastante resistentes a la sequía y a las inclemencias del tiempo, serán muy efectivos en suspensión, en macetas o en borde de sus macizos.
Los calibrachoas presentan un porte en matas más o menos colgantes, según las variedades. Sus hojas finas y lanceoladas son peludas y de color verde claro a verde oscuro. Sus flores, simples o dobles, de 3 a 5 cm de diámetro, se presentan en forma de pequeñas campanas. Están compuestas por un largo tubo estrecho, coronado por una corola ancha y abierta con 5 lóbulos. Se adornan con colores muy variados: amarillo, rosa, violeta, rojo, bicolor e incluso tricolor. Desde mayo hasta las primeras heladas. Consejos de plantación: plante sus mini-petunias en primavera, después de las últimas heladas, al sol o a media sombra, en un suelo bien drenado y ligeramente ácido. En pleno suelo, en macetas o en jardineras, utilice tierra para plantas con flores. En suspensión, prefiera una tierra especial para suspensión. Si desea plantarlos en macetas, jardineras o suspensión, elija recipientes de dimensiones generosas, perforados en su base y añada materiales drenantes, como gravilla o bolas de arcilla. Consejos de mantenimiento: riegue sus Calibrachoa, preferiblemente por la noche y con moderación. En pleno suelo, riegue solo en caso de sequía prolongada. En macetas, jardineras o suspensión, deje secar el sustrato entre dos riegos. Aporteles fertilizante para plantas con flores una vez por semana. Para aquellos en pleno suelo, aporteles un fertilizante de liberación lenta en el momento de la plantación. A diferencia de las de las petunias, las flores marchitas de las mini-petunias caen por sí solas cuando aparecen nuevos botones florales.