El Chaenomeles x Mango Storm® es un membrillero particular por muchos motivos. En primer lugar, sus flores, mucho más grandes de lo normal para este género, de un naranja poco común realzado por un bonito centro amarillo. Una floración abundante desde marzo, que a menudo vuelve a florecer en junio. Sus frutos no comestibles, deformes, insólitos, pero tan decorativos... ¡Cómo no sucumbir al encanto de este pequeño arbusto sin espinas y tan florífero!
Aunque esta variedad presenta atributos estéticos poco comunes, el membrillero del Japón Mango Storm® posee la robustez y adaptabilidad propias de su género.
Es tan poco exigente y fácil de cuidar que será el aliado de todos los jardineros, incluidos los menos experimentados, en cualquier situación.
Se adapta al cultivo en todos los climas y a condiciones bastante rigurosas: resiste temperaturas inferiores a -20 °C y puede soportar periodos de sequía, al menos una vez que el arbusto esté bien establecido.
Se conformará con una ubicación de semisombra, pero es al sol donde mejor se desarrollará.
Al plantarlo, crecerá bien en un suelo corriente, fresco y, sobre todo, bien drenado. Si lo desea, puede enriquecerlo con un poco de sustrato más bien ácido y aligerarlo con arena. Si existe riesgo de humedad estancada, no dude en colocar una capa de drenaje de grava, puzolana o bolas de arcilla. Durante el primer año tras la plantación, riéguelo con regularidad y se recomienda desherbar la zona circundante. No dude tampoco en ayudarse con un acolchado.
Si su membrillero está plantado en un macizo o en un seto, realice una poda de formación muy ligera, siempre después de la floración. Cada dos o tres años, límpielo y pódelo con más intensidad para retirar toda la madera muerta y airear el arbusto.
Variedad hortícola reciente de origen francés, el Chaenomeles x Mango Storm® le ofrece infinitas posibilidades. Plántelo junto a un muro como elemento decorativo de color; sus ramas flexibles permiten guiarlo con bastante facilidad. Utilícelo en un macizo de plantas aromáticas y cree así un espacio muy melífero que atraerá a numerosos insectos polinizadores. Opte por cultivarlo en maceta: sus dimensiones razonables —no más de 2,50 m x 2 m— lo permiten. Además, como es insensible a la contaminación, será perfecto como elemento vegetal principal en un balcón urbano. Por último, ¡sus ramas aún con capullos quedarán de maravilla en un ramo!
crédito de la foto: ©Floramedia