¿Sienten los animales injusticia, compasión, arrepentimiento o vergüenza? ¿Pueden contar o hacer planes? ¿Qué significa para ellos ser domesticados o domesticados? ¿Qué sabemos de su sueño, de la manera en que envejecen o de su forma de aprender? Para responder a estas preguntas inquietantes, el guardabosques Peter Wohlleben se apoya en su increíble sentido de la observación y en los últimos descubrimientos científicos. Con el mismo talento pedagógico que en La Vida secreta de los árboles, nos abre las puertas de un mundo oculto, el de la vida interior de los animales, de sus emociones y de sus sentimientos: los gallos mienten, los ciervos conocen el duelo, un erizo puede ser atormentado por sus pesadillas, los cerdos responden a su nombre... Este relato bucólico, lleno de anécdotas sorprendentes y referencias eruditas, es un llamado vibrante al respeto del mundo animado que nos rodea.