Los kentias, del género Howea, pertenecen a la familia de las palmeras. Originarios de Australia, estos palmeras de tronco o estipe simple, poseen un magnífico follaje persistente y luminoso. Sus hojas, pinnadas, flexibles y de color verde oscuro, aportarán un toque de ligereza a su interior.
El Kentia forsteriana es una gran palmera de estipe único. De crecimiento lento, los jóvenes sujetos se utilizan como planta de interior por su follaje denso y muy decorativo. Sus hojas miden de 2 a 3 m de largo. Están compuestas de numerosas folíolos estrechas y lanceoladas, semi-lustrosas, en la extremidad pendiente y de color verde medio a verde oscuro. Consejos de cultivo: plante su Kentia fosteriana en un sustrato bien drenado. Puede utilizar tierra para plantas verdes o preparar usted mismo su mezcla: 1/3 de tierra fibrosa, 1/3 de turba media y 1/3 de arena. El riego de su kentia de Foster debe ser regular pero no demasiado abundante para evitar que se pudran sus raíces. En invierno, piense en espaciar más los riegos. Durante el período de crecimiento, puede aportarle abono líquido para plantas verdes, cada 15 días aproximadamente. El trasplante de su Kentia debe ser realizado en primavera, cada 2 años, en una maceta de dimensiones ligeramente superiores.