Planta trepadora, la clemátide se siente bien en viejos muros, enrejados, cercas, pero también en los árboles. De hecho, sus numerosos zarcillos le permiten trepar por todas partes.
Esta clemátide con pequeñas flores blancas aterciopeladas tiene la particularidad de brillar intensamente... y oler a chocolate.
Puede alcanzar de 5 a 8m. Esta clemátide es ideal para dirigir en un arbusto para aportarle un brillo durante todo el verano.
Plantar con los pies a la sombra y la cabeza al sol.