Los claveles o Dianthus son originarios de Asia y pertenecen a la familia de las Caryophyllaceae. Con más de 300 especies de anuales, bienales o perennes, los claveles ofrecen una diversidad de formas, tamaños y colores. Su floración, elegante, delicada y a menudo perfumada, será ideal para alegrar sus macizos aportándoles un toque de color. Las clavelinas o Dianthus plumarius presentan un porte en matas densas y redondeadas. Sus finas hojas lineales son persistentes y de color gris-verde. Sus tallos erguidos llevan flores de 3 a 6 cm de diámetro, que se visten de rojo, púrpura, malva o blanco. Suelen desprender un delicado perfume.
La clavelina 'Cheryl', o Dianthus plumarius 'Cheryl', tiene tallos erguidos que llevan flores dobles de 3 a 6 cm de diámetro y de color rojo grosella. Consejos de plantación: plante sus clavelinas en tierra, en primavera o en otoño, al sol, en un suelo bastante calcáreo y bien drenado. En macetas o jardineras, elija recipientes perforados en su fondo y añada materiales drenantes, como gravilla o bolas de arcilla. Llene sus recipientes con una mezcla de tierra calcárea, tierra y arena. Riegue después de la plantación. Consejos de mantenimiento: riegue sus Dianthus plumarius en tierra solo en caso de sequía prolongada. Para aquellos cultivados en macetas o jardineras, riegue cuando el sustrato esté seco. Aporte, cada 15 días aproximadamente, abono líquido para plantas con flores. Para favorecer la aparición de nuevos botones florales, retire regularmente las flores marchitas. Antes del invierno, corte sus tallos.