El género Stipa agrupa más de 300 especies de plantas perennes, originarias de zonas templadas y cálidas de todo el mundo. Las stipas crecen en matas erizadas. Son muy apreciadas por su follaje fino y alargado, típico de las gramíneas, que ofrecerá un toque de ligereza incomparable a tus macizos.
El cabello de Ángel, o Stipa tenuifolia, presenta un porte en matas compactas. Sus hojas persistentes son lineales y finas. Miden hasta 40 cm de largo y son de color verde intenso, tornándose amarillo-bronce en otoño. Su floración, en largas espigas plumosas, es de color amarillo pálido. Consejo de cultivo: plante tus Stipa tenuifolia en tierra firme, en primavera o en otoño, en una ubicación soleada, en un suelo rico, ligero y bien drenado. Riega regularmente durante el primer año después de la plantación. Cada año, a principios de primavera, peina las matas para eliminar las hojas muertas y así conservar el desarrollo armonioso de tus plantas.