El género Begonia es un género heterogéneo, que agrupa más de 1.000 especies de plantas anuales o vivaces herbáceas y arbustos persistentes, originarios de regiones tropicales y subtropicales. En nuestras regiones, las begonias se cultivan generalmente como anuales en exteriores. Son muy apreciados por su elegante floración, con formas y colores ricos y variados. Su follaje ornamental también es muy codiciado. Las begonias se clasifican en siete grandes grupos, principalmente en función de su porte: bambusiforme, semperflorens, arbustivo, floración invernal, rex-híbrido, rizomatoso y tuberoso. Para el cultivo en exteriores, son las begonias semperflorens y las begonias tuberosas las que se utilizan mayoritariamente.
Las begonias de jardín, o Begonia x semperflorens-cultorum, son vivaces híbridas con porte arbustivo y compacto. Sus tallos carnosos llevan grandes hojas brillantes, con aspecto ceroso. Son frágiles y de color verde o bronce. Sus flores, simples o dobles, a menudo agrupadas en racimos, se visten de colores variados según las variedades (blanco, amarillo, naranja o rosa). Consejos de cultivo: plante sus begonias en tierra, en primavera, después de las últimas heladas, de preferencia a media sombra, en un suelo rico en humus, ligero y bien drenado. En macetas, en suspensión o en jardineras, elija recipientes perforados en su fondo y añada materiales drenantes, como gravilla o bolas de arcilla. Utilice tierra para plantas con flores o especial para suspensión. Riegue después de la plantación. Riegue sus Begonia cultivados en tierra únicamente durante períodos de sequía prolongada. Para los que están en macetas, riegue con más regularidad. Deje secar ligeramente el sustrato entre dos riegos. Elimine regularmente las flores marchitas para favorecer la formación de nuevos botones florales.