Planta trepadora, la clemátide crece bien en muros antiguos, enrejados y vallas, así como en los árboles. ¡De hecho, sus numerosos zarcillos le permiten trepar por todas partes!
Las flores de esta clemátide, de color rojo aterciopelado y de 10 a 15 cm de diámetro, se aclaran al abrirse.
Esta variedad puede alcanzar los 3 m, por lo que es ideal para hacerla trepar por un arbusto y aportarle un toque de color durante todo el verano.
Plántela con las raíces a la sombra y la parte superior al sol.